
Hoy quiero compartir una historia que refleja lo que realmente significa el compañerismo y el valor del deporte en la vida de nuestros jóvenes.
Santiago tiene 17 años. Es compañero y amigo de muchos chicos del club, donde juega al fútbol con esfuerzo y pasión. Vive con su mamá, Gaby, y su hermanito menor. Como tantas familias, atraviesan una situación económica difícil.
El año pasado, gracias a la ayuda solidaria de personas cercanas, Santiago pudo pagar su cuota y seguir jugando. Este año, lamentablemente, la cuota aumentó y se volvió imposible de sostener.
Pero acá es donde aparece lo más lindo: sus propios compañeros. Esos mismos chicos que comparten la cancha, decidieron unirse para que Santiago no se quede afuera. Entre todos van a juntar el dinero para pagar su fichaje y su cuota.
Porque saben algo muy importante: el fútbol no es solo un deporte para él. Es un espacio que lo ayuda a salir adelante, a canalizar su tristeza y su frustración, a sentirse parte.
Desde nuestro lugar, intentamos gestionar una ayuda con el club, pero no fue posible obtener una rebaja en la cuota. Confiamos en que quienes toman las decisiones quizás no estén al tanto de estas realidades que viven muchos chicos.
Ojalá esta historia no solo emocione, sino que también invite a reflexionar. Porque a veces, un pequeño gesto puede cambiarle el presente a un joven.
El deporte incluye, contiene y salva. Y estos chicos hoy nos están dando una gran lección.
Fuente: Kelly Gómez

