Nota realizada por Marcelo Pérez

Ignacio Copani, rompiendo los esquemas desde Progreso para el mundo

Entrevista exclusiva — La City 105.3 FM | Programa Rompiendo los Esquemas
Video publicado en La City 105.3 (Facebook)
Video completo en Cosabor Producciones (YouTube)

Bienvenida
Ignacio Copani llegó directamente desde Argentina hasta nuestros micrófonos para romper los esquemas y conectar, una vez más, con el corazón de la gente. Estuvimos junto a quien les habla, Marcelo Pérez, Bruno Maga Guerrero y Jorge Torino, quien hace 24 años está al frente de esta emisora, poniendo la voz y el micrófono al servicio de Progreso y del mundo entero.
— Muchísimas gracias por la oportunidad de tener este contacto, Ignacio. ¿Cómo estás?
— Muchas gracias a ustedes. Estoy dentro de lo que se puede estar… con tantos hermanos que la están pasando mal. Acá tenemos 22 grados, buenísimo.

Así empezó todo: la música le corrió por la sangre

Preguntado por sus comienzos, Ignacio nos llevó hasta sus raíces:
«Mi casa era muy musical. Mi mamá era una cantante española muy buena, de folclore de España. En las fiestas familiares yo era el guitarrista de mi vieja, ella era la estrella. Tuve facilidad para tocar y me mandaron a estudiar desde chico: le puse capacitación a esa facilidad, así me formé como trovador.»
Y así, sin banda, solo con su guitarra, empezó a recorrer caminos:
«Empecé tocando donde me dejaran: escuelas, bailes, festivales. Y no paré nunca. Antes no había tecnología para grabar en casa, había que convencer a una discográfica. Mis primeros discos son de vinilo, grandes. Muchas veces te decían ‘te llamamos’ y no llamaban. Pero aguanté. Hasta que me llamaron y pude seguir.»
Hoy su familia lo vive con naturalidad: tiene su estudio pegado a casa, cuatro nietos que lo ven ensayar y salir. «No compré coches de lujo, compré camionetas para llevar los parlantes y seguir trabajando. Mi viejo se levantaba a las 5 de la mañana y nadie lo aplaudía… yo tuve suerte de elegir esto.»

Dos pueblos, un mismo latido
Conversamos sobre la realidad que vive Argentina. Copani, que apoya a Izquierda Unida, no esquiva la verdad:
«El pueblo la está pasando verdaderamente mal, y además con la perspectiva de pasarla peor. Esperamos las elecciones del año que viene para llevar todo esto a un terreno de racionalidad, donde se pueda discutir, donde no sea el insulto y la mentira como discurso permanente.»
Advierte sobre la derecha que gobierna: habla de luz al final del túnel, de bosques verdes… pero cuando gestiona, deja más lágrimas y menos pan. Los medios, dice, han manipulado a la gente haciéndole creer que un salvaje con motosierra era una novedad. Sin embargo, aclara: ese apoyo no es tan grande como parece — viene de la vieja derecha antiperonista, la que siempre defiende los privilegios de los más ricos.
Y sobre la hermandad con Uruguay:
«Uruguay lo mira con otro color. Si alguien tira, nosotros ayudamos. No hay rivalidad de verdad: somos hermanos.»

En memoria de Rubén Rada
Llegamos al recuerdo del gran Rubén Rada:
«Lo recordamos con alegría, como él pedía. No tuve el privilegio de compartir escenario, pero sí de verlo. Una figura de su talla que te alienta… eso no tiene precio.»
Copani resalta la fuerza del canto popular uruguayo: «Somos chiquitos, pero cuando hay fuerza, ¡agárrate Catalina!» Y celebra que la cultura no se detiene: los jóvenes recogen el testimonio y la trova uruguaya tiene futuro.

La Milonguita de Santa Rosa — el corazón de Canelones
Hablamos de ese lugar mágico donde la cultura se vive en familia. La Milonguita, en Santa Rosa, corazón del departamento, creada en recuerdo de cantautores uruguayos y de artistas de todo el mundo. Allí estará Los Orilleros este domingo, con cobertura de nuestra emisora. Allí compone Cristian Rojas, autor de la última versión del himno de Canelones.
Ignacio no duda:
«Pasame el contacto. Me subo al barco, coche y todo, y me voy para allá.»
También recordó su reciente paso por Uruguay: el MAM, el Sindicato de Prensa, su familia que vive aquí, los productos que nos unen… y la fiesta de los 200 años de Santa Lucía, inolvidable.

Canciones que quedan en el alma
Preguntado por qué significa que la gente —desde un hogar de personas en situación de calle hasta el último rincón— recuerde y cante sus temas:
«Me lo hace saber la gente, sí. Los más grandes me reconocen, los jóvenes van conociendo… y está bien: hay que abrir camino a los que vienen. Yo siempre invito artistas nuevos a mi escenario, como hice con Tabaré Cardozo, y me llena de orgullo verlos crecer.»

Mensaje y cierre: «Lo atamos con alambre»
«Los momentos del presente no son eternos. Si te va mal, pensá que los tiempos crueles no son el fin de la historia. Y nadie se salva solo: no con el sálvese quien pueda, sino abrazándonos, jugando para el cuadro, cuidando lo colectivo.»
Y así, con la sencillez de siempre y la fuerza de su canción, se despidió: «Lo atamos con alambre»

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