
Todos somos celestes, en nuestro país no sobra nadie
Hay quienes ya han encontrado ocupación laboral.
Hay quienes ya han iniciado un humilde emprendimiento.
Hay quienes asisten a los talleres de comunicación y ocupación.
Y también hay quienes aún en situación difícil piensan en los demás y se ocupan de los demás.
Y hay funcionarios que ponen sus horas y más que sus horas, ponen el corazón.
Ellos y los participantes del Refugio han tomado como ahijado al Merendero Caminando Juntos y en una jornada emocionante entregaron alimentos, pero sobre todo la alegría de comunicarle a sesenta niños que serán los primeros en visitar al Complejo Celeste.
Indescriptible.





